El análisis, de casi medio millón
de europeos, apunta tanto a las bebidas azucaradas como a las endulzadas con
edulcorantes artificiales
El mayor estudio realizado hasta
la fecha en Europa ha observado una vez más una asociación entre un mayor
consumo de refrescos y una mayor mortalidad prematura. El trabajo, firmado por
medio centenar de científicos, ha llevado a cabo un seguimiento de 452.000
personas reclutadas en la década de 1990 en una decena de países europeos,
incluido España. Los resultados muestran que las personas que beben dos vasos
diarios de refresco —medio litro— presentan un riesgo de muerte prematura
un 17% mayor que los consumidores ocasionales que toman un vaso al mes como
mucho. La investigación, que se publica este martes en la revista especializada JAMA Internal Medicine,
es un análisis estadístico que no sirve para establecer relaciones de
causa-efecto.












