Reemplazar las grasas saturadas por
grasas poliinsaturadas puede reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular,
afirma un estudio.
Los científicos de la Escuela de Medicina de Harvard, en
Estados Unidos, señalan que la investigación confirma la creciente evidencia
sobre los ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en algunos tipos de
pescado y aceites vegetales.
