La lavanda actúa como tranquilizante ante estados emocionales de nerviosismo y además ayuda a conciliar el sueño.
La lavanda es una de las plantas más conocidas y utilizadas desde la antigüedad hasta nuestros días. Sus flores son las más valoradas desde tiempos inmemoriales, y ya en el antiguo Egipto su aceite era utilizado durante la momificación, un proceso sagrado y de gran relevancia. En otras civilizaciones como la persa, romana o griega se creía que la lavanda ayudaba a purificar el cuerpo y la mente.












